domingo, 25 de abril de 2010

Casi un caso


"¡Uf, vaya embolao!, ha sido abrir la puerta de casa para irme a trabajar y toparme con el rellano llenito de policías....Lo primero que he pensado es que habían robado en algún piso, pero la sangre se me ha ido a los pies cuando he visto sacar de la puerta de enfrente una camilla con un cuerpo, todo envuelto en uno de esas especies de papeles dorados, como un kindersorpresa...¡Qué susto!, una no está acostumbrada a estas cosas...

Un tipo vestido de paisano se ha dado la vuelta y me ha visto.
"¿Qué hace aquí, señora?", me dice. "¡Pues, qué voy a hacer!,¡vivo aquí!", le contesto. ¡Y va y me suelta que me tiene que interrogar!. Así que me ha interrogado, y vaya decepción; yo ya me había puesto en mi papel de testigo del crimen..., porque, a esas alturas, ya estaba claro que había un crimen.., pues va el tío y empieza bien, preguntándome si he oído ruidos, si conocía mucho al vecino de enfrente...A las dos cosas le he tenido que decir que no, porque anoche no oí más que mi tele a todo volumen, como siempre, que a mi me gusta así y además me libro de oír los golpes que dan en la pared los de al lado, siempre en cuanto la enciendo, y porque al que vivía enfrente no le había visto más que dos veces, y pasando rapidito..., hola y adiós, no había dado tiempo a más, el pobre, si hacia dos o tres días que se había mudado...Pues va el poli y saca un móvil del bolsillo, y yo pienso "ahora es cuando me trasladan a la comisaría, a hablar con el inspector jefe o eso", y él solo me dice: "pues circule"...¿"Circule"?, ¡que yo también vivo aquí, que puede haber un asesino suelto!..., pues nada, que circule...

No le he hecho ni caso, claro, porque parecía que ya se desentendía de mi y acababa de ver por la puerta abierta que el fallecido tenía el recibidor muy bien puesto, pero mono, mono de verdad..., todo diseño, nada de esos muebles que se montan...; pero el cafre del poli ese me ha chafao las vistas, ha llamado a otro que andaba por allí y le dice que "haga bajar a la vecina"...¡qué coraje me ha dado!...Pero, bueno, había que desfilar, así que me iba ya para el ascensor y veo que lo han precintado en ese piso...,si, si, con una cinta de esas, como en las películas...Y,¡hale!, a bajar cinco pisos por las escaleras...Entonces me he dado cuenta de que había más vecinos chismorreando por allí; cada rellano lleno de gente y policías, aunque los policías también cuentan como gente, creo...Pues, hasta la vieja del tercero estaba allí, rebozada en una manta, recién salidita de la cama; ella, que no sale de su casa ni a comprar el pan, que le traen la compra del supermercado de la esquina...He aprovechado para pararme a preguntarle cómo se encontraba, y a ver si de paso me contaba como había quedado con su hija, después de la pelea a gritos del mes pasado, que la oí por el patio de luces...Pues, en eso llega el poli del traje de paisano y me dice que aligere, de muy malos modos…”Mire usted, que esta es mi casa, y que aquí hay una señora mayor…”, he empezado a decirle, para ponerlo en su sitio; pero él me ha lanzado una mirada convincente y he seguido bajando.
Y, justo en el segundo piso, ¡plaf!, me pego un resbalón y bajo rodando hasta el siguiente rellano…Creí que me rompía la crisma, pero solo me he roto un tacón…¡vaya esperpento me he quedado hecha, con el tacón en la mano, medio coja y los pelos todos revueltos!...Y, resulta, que en el portal estaban esperando todos los periodistas, que no sé si eran “paparacis” de esos de la tele, pero llevaban cámaras, hacían fotos y algunos corrían como locos con un micrófono…., aunque alguno había que era un “infiltrado” porque solo echaba fotos con un móvil. Y yo que no sabía donde meterme, pero así no iba a irme a trabajar…; he llamado a mi compañera para que me disculpara con el jefe, que le dijera que en mi casa había ocurrido un percance y me tenían retenida…, algo había que decir. Y la tonta de la Marife, se pone a gritar como loca: “¿detenida?, pero, ¿tú que has hecho?...¡ay, madre, que han detenido a la Carmen!”.
Yo iba a explicarme, y a decirle cuatro cosas por lo que estaba liando en la oficina, pero en eso ha aparecido la ambulancia que se iba a llevar “el cuerpo”…, que una sabe algo del argot ese de los polis. ¡Se ha armado un revuelo!, todo el mundo haciendo corrillo para el portal, los policías abriendo paso y apartando a la gente, empujones, algún que otro grito, y la camilla de cuerpo presente con dos camilleros que la sacaban al trote…Y, entonces, veo en la esquina, escondido detrás de la caseta de la Once.., ¡al vecino nuevo, al muerto en persona, vivito y coleando!. Me iba a dar un soponcio, pero he pensado que no era momento. Nadie miraba, más que yo, porque hasta él solo tenía ojos para el portal y el “show” de los policías y la ambulancia; así que, cojeando por culpa del dichoso zapato sin tacón, me he deslizado sigilosamente hasta donde estaba el aparecido…Porque parecía un aparecido: con barba de al menos dos días y medio, la ropa hecha un desastre, despeinado como yo…,¡y una palidez en la cara que ni un “sidoso” con gripe A de esa!. Me ha visto y ha intentado huir, pero una es muy lista y ha visto muchos episodios del CSI, así que le he agarrado de la manga de la chaqueta y le he dicho: “¡ven p’acá,¿pero tú no estabas muerto?”. Es un chaval de unos veintitantos, así que, aunque figurara muerto podía tutearle sin faltarle al respeto…Me ha mirado con cara de estar ido, o como cuando en el “súper” te gastas más de la cuenta y te pegan el sablazo al llegar a la caja, ¿sabes esa cara de “no puede ser”?, pues así. El pobre ha tenido que tragar saliva varias veces hasta poder contestarme.

“Que yo no sé nada, señora”, me ha dicho, “que yo vengo ahora de estar de farra con los amigos y he visto el follón”. ¡Si, si, de farra y sin saber nada, y se esconde!, le he mirado con mi cara de “a mi no me tomes el pelo, amos anda”, y se ha puesto a temblar, tal cual. “¿Qué es eso de que estoy muerto?”, me dice; y yo, “pues eso, que dicen que te han matao en tu piso, vamos, que yo lo he visto.., el cuerpo presente o del delito”, y él, de repente con ojeras y más paliducho aún, “pues no era yo”, y yo “pues tienes cara de sospechoso…”.

Al final, le he animado a que se entregue, más que nada porque no era plan de quedarse allí hasta la hora de comer. He ido con él hasta donde estaba el policía del morro torcido, y le he dicho: “mire usted, aquí le traigo al muerto, que no está muerto como puede ver”. Luego, se han puesto ha hablar él y el chico; resulta, por lo que he deducido, que el chaval no era de la ETA ni nada, solo informático; se fue anoche con los amigos, y algún listo quiso entrarle en el piso, pero debía ser un pringao,o muy mal profesional, porque al entrar a oscuras se resbaló con el suelo nuevo y encerado y se dio un mal golpe, quedándose allí, mitad en el rellano, mitad dentro del piso. Algún madrugador lo vio y llamó a la policía, que se pensaba que era el habitante del domicilio…Vamos, un asquito de historia, pero ha sido emocionante. Lo peor ha sido que el policía chungo me ha dicho mientras se lo llevaba: “y usted, circule”. ¡Que desagradecido con una heroína!."

6 comentarios:

Lara dijo...

Querida Atlán, Raaf y yo entramos a tu mundo. A tus voces de la Atlántida, ahora desde este espacio. Espero seguirte como siempre he hecho, pero ahora, un poco más de cerca.

Muy bueno tu relato...jajaj, parece sacado de la "ascotele" de cada día...Cosas que pasan.

Un abrazo.

pirulalma dijo...

Me has recordado a la casa esa de La rue del Percebe...jejeje...

Marmopi dijo...

Jo, niña, qué pinículaaaaa!!!! Pero eso que nos has contao es cierto como la vida misma o es fruto de tu coco? Qué bueno!
A mí no me pasan cosas tan interesantes, ni, por supuesto, se me ocurre nada parecido.
Molaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
Saludo a mis vecinos de arriba ;-P

Atlántida dijo...

Marmo, estoy mu locaaaa!!...tó inventao,jamia.

Piru, no hay nada nuevo bajo el sol,que le vamos a hacer :)

Raaf,digo, Lara, me has alegrado el día la primera, ¡no te vayas!

Roberto Learsi dijo...

Perdón... es que la curiosidad me ha vencido y, siendo amiga de Lara debia de ser alguién con mucha inventiva.
No me equivoqué, entré, leí. y me gustó mucho.
Roberto Learsi
P.D. Te invito a visitar mi lugar en:

http://roberto-learsi.blogspot.com

Sin embargo, creo haberte visto en algún otro lado...

Atlántida dijo...

Muchas gracias,Roberto.

Es un halago recibir en "mi casa" a un poeta como tú. Y gracias también por la invitación,ahora mismo te visito, seguramente lo haga habitualmente,a partir de ahora :)

Lo mismo digo: siendo amigo de Lara...,es posible que nos hayamos visto en algún otro lado, ¿lo averiguamos?.
Saludos

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