lunes, 10 de mayo de 2010

ORACIÓN

Desear que, sin apego,
el amor no me abandone,
cualquier clase de amor,
y sepa hacerse notar
en todas las direcciones.






Esperar, sin obsesiones,

que la vida me permita
desenvolver ese sueño
que voy creando cada día.

Intuir que ha de cumplirse
la recompensa al esfuerzo,
a superar la caída,
a remontar el río oscuro
de la adversidad.

Sonreír aunque el llanto
baje libre por mi rostro,
porque, aunque algo me duela,
sé que la paz me libera
de mi encierro.

Confiar en la mano
que afectuosa se tiende,
saber que, aunque yo no quiera,
me va a ayudar y me entiende.

Caminar, bebiendo vida,
Eso es, para mi, rezar.

4 comentarios:

Marmopi dijo...

Seguir caminando es nuestro pan de cada día. Y caminar con la cabeza bien alta y seguir yendo paso a paso, sin prisas, hasta que consigamos llegar a donde nos planteemos, sorteando los pedruscos del camino.

Lo conseguiremos. Tan sólo es cuestión de plantearnos que podemos por muy farragoso y angosto que se nos haga el camino.

Un besote!

Lara dijo...

Cualquier oración puede convertirse en apoyo si se cree en su fuerza. Al salir de ti, doblemente fuerte. La creas y la sientes...
Rezaré con ella yo también.

Besicos.

Atlántida dijo...

Mil gracias, besitos, guapas :)

bicipalo dijo...

Orar o rezar..., describes lo que entiendes por rezar, como lo adaptas a tu vida y a tu sentir.
El viernes pasado una amiga me decia que se habia levantado sonriendo y que llevaba todo el dia canturreando..., yo reí sabiendo que tenía una cita, realmente era su forma de rezar, ¿no Atlan...?.
Besicosssss.

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